¿Sabes qué hora es?

domingo, diciembre 20, 2009

¡Feliz Navidad a tod@s!

No me preguntéis por qué, pero me gustan estas fiestas. Bueno, lo cierto es que me gustan casi todas las fiestas del calendario, así que éstas no son una excepción.

- Me gusta ver las calles iluminadas, y el bullicio de gente, paseando por el centro de la ciudad, buscando regalos.

- Me encanta tener una excusa para acordarme de los demás, porque los despistados como yo, necesitamos ponernos una alarma de vez en cuando, para dar las gracias por nuestra familia, y por todo lo que tenemos alrededor.

- Me gusta escuchar villancicos por las calles, cantar sin que la gente me mire como si estuviese loca, adornar la casa con luces y cintas de colores, colocar el Belén, verlo crecer año a año...

- Me parece muy oportuno salir a comer con mis compañeros del trabajo, y por una vez, olvidarnos de la rutina y mostrar nuestras caras ocultas.

- Me gusta que la gente sonría por la calle, que nos felicitemos la Navidad y el Año Nuevo, porque en el fondo es una excusa más para desearnos algo bueno. Me encanta que fluya la energía positiva por unas semanas al cabo del año. Y que todos nos pongamos de acuerdo en tener buen humor.

- Me apasiona la Cabalgata de los Reyes Magos, ver la cara de ilusión de los más pequeños al abrir los regalos, saber que no han podido pegar ojo en toda la noche, y que aún así su cara refleja la felicidad más completa.

- Y sobre todo, me gustan esos propósitos para el nuevo año, los que nunca cumplimos, pero que son tan importantes porque nos hacen reflexionar sobre nuestras prioridades. Esos propósitos, que nos hacen evolucionar, crecer.


Pues eso, que Feliz Navidad para ti también, incluso si no te gusta la Navidad.

A los que tengáis más de treinta, esto os va a traer buenos recuerdos.


viernes, diciembre 11, 2009

AMINATU HAIDAR, protagonista de un sinsentido del que todos somos corresponsables.

No he querido hablar antes de este tema, porque consideraba que no tenía suficiente información como para formarme una opinión, pero los días pasan, y lo creáis o no, mi angustia también aumenta al contemplar nuestra incapacidad para solucionar este conflicto.
De hecho, ésta ha sido siempre nuestra vergüenza, nuestro pecado por omisión (o por dejadez más bien, diría yo). Durante 34 largos años se puede decir que lo único que hemos hecho en este país con respecto a la causa saharaui es dejar pasar el tiempo, y esperar a ver si el tema se soluciona solo.
No conozco a nadie que me haya podido justificar todavía, por qué el mundo mira hacia otro lado ante las constantes violaciones a los Derechos Humanos por parte de un país (Marruecos), que invadió el Sahara Occidental hace 34 años, y desde entonces tiene al pueblo saharaui acorralado, humillado incluso, sin permitirle ejercer su derecho a la autodeterminación, sin permitir siquiera que se celebre un referéndum con garantías para poder decidir sobre su futuro.
Pero mucho más incomprensible me resulta la actitud de países como España o Francia, jugando a no se sabe bien qué, bailándole el agua al invasor y abandonando a su suerte al pueblo saharaui, que espera y desespera mientras el tiempo se escapa.
Quiero que conste que, en condiciones normales, no apoyaría una huelga de hambre como medida de presión. No me parece ni justo ni sensato jugar con la sensibilidad de las personas para llamar la atención sobre una causa política. Si finalmente el desenlace -Dios, Alá o quien sea no lo quiera- no fuese bueno, las consecuencias pueden llegar a ser tremendas, y dudo mucho que el rey de Marruecos, con toda la rotundidad o terquedad de la que está haciendo gala, esté realmente mentalizado de hasta donde pueden llegar las cosas.
Pero aquí estamos hablando de otra cosa. No es que Aminatu haya elegido este momento, o esta tesitura para reivindicar unos derechos, o para empujar una acción. No, aquí estamos hablando de un abuso de poder, de una persecución política, de represión. Es Marruecos quien, en una alarde de arrogancia, niega a una mujer la entrada a su país, el regreso a su casa, con su gente, y la convierte en una apátrida al secuestrarle el pasaporte y deportarla a Lanzarote.
Estamos hablando incluso de chantaje, si tenemos en cuenta la amenaza del monarca alauita de dejar de colaborar en materia de terrorismo o en el control de la emigración ilegal si se siente excesivamente presionado por España. Sencillamente deplorable la actitud marroquí. Ellos mismos se definen, poco más hay que añadir ante esa declaración de intenciones.
En fin, siento que el post de hoy me haya salido tan reinvindicativo, y tan visceral, pero como he dicho al principio, este es un tema que me angustia, y cada día llego a casa esperando encontrar una buena noticia al respecto, una solución para Aminatu y para todos los saharauis que se esconden detrás de ese rostro. Hoy tampoco, y los días siguen pasando.
Por favor, vamos a dejar de perder el tiempo. Vamos a OCUPARNOS para no tener que PREOCUPARNOS.

viernes, diciembre 04, 2009



Os presento a mi nuevo héroe de las sobremesas. Este guapísimo islandés, fuerte y atlético, que destila salud por todos los poros de su piel, y que además es atento y servicial y siempre dispuesto a ayudar. Una joya, para que engañarnos.
Su nombre es Magnus Scheving, aunque en su versión televisiva (incluidos los bigotes a lo Dalí) se le conoce como Sportacus, y es el protagonista de la serie infantil Lazy Town.
Sportacus es un personaje muy peculiar. Anda siempre dando volteretas y giros en el aire (no en vano, Magnus fue campeón de Europa de gimnasia durante dos años consecutivos) y su fuente de energía son las "sport-chuches" ¿Os imagináis qué son las "sport-chuches"? Pues básicamente frutas y verduras.
Una manzana, o una zanahoria, y un poco de ejercicio, es todo lo que necesita Sportacus para desarrollar toda esa musculatura. Bueno, digo yo que algún filete tendrá que comerse de vez en cuando, porque si no ya me contaréis, pero lo importante es el mensaje que transmite. Nada de comida basura, nada de chucherías al uso cargadas de azúcares, comida sana y ejercicio son los valores que intenta transmitir a los niños. ¡Ah! y muy importante, Sportacus se va a la cama cada día exactamente a las ocho y ocho. Y es que un sueño reparador es fundamental para sentirse bien al día siguiente.
El concepto no es nuevo. Los que crecimos con el mito de Popeye y sus espinacas estamos acostumbrados a ver esos efectos tan espectaculares de la comida sana sobre algunos superhéroes. Pero en este caso yo creo que el mensaje es más completo. Y puestos a elegir, entre el marinero y Mr Scheving, yo creo que Olivia lo tendría bastante claro...
Aquí os lo dejo en acción, para que podais disfrutar de sus cabriolas durante unos minutillos. Y si os gusta aquí tenéis el sitio oficial de la serie.

http://www.youtube.com/watch?v=P0CHAZJr3OE

martes, diciembre 01, 2009

No tengo tiempo para mucho más...


Esta canción es especial. Cuanto más la escucho más me gusta.

martes, noviembre 17, 2009

Estamos en Priego, un pueblo bastante coqueto situado en las puertas de la Serranía de Cuenca, y pegado a la comarca de la Alcarria. Siempre he sido una enamorada de los paisajes de serranos, y concretamente esta comarca de Cuenca me parece un lugar para volver una y otra vez, aunque sólo sea para llenarse los ojos de colores, respirar un poco de paz a través de su aire frío, y lo más importante, abandonar la rutina en un entorno ideal para la desconexión.
Cuenca es única, dice el eslogan. Y yo añadiría, si un paisaje puede enamorarte, probablemente éste lo hará.
Siempre he pensado que la mejor estación para visitar esta zona es el otoño. En esta época el paisaje se tiñe de colores castaños, ocres, que contrastan con el eterno verde de los pinos y el gris azulado de las rocas kársticas. En otoño, las hoces de los ríos se cubren con una niebla misteriosa, romántica incluso. Y si el cielo consigue un tono plateado, parece que el paisaje brilla más, que las hojas de los chopos crujen más, que el rojo de las mimbreras en más intenso… En fin, para qué seguir describiendo algo que es tan fácil mostrar con imágenes.

Esta es la laguna del Tobar, cerca de Beteta



Y esta otra del nacimiento del río Cuervo.



Muchas gracias a Roberto Tartaj March por sus increibles fotos. Podéis disfrutar de sus trabajos en este enlace

http://www.fotonatura.org/galerias/1618/

domingo, noviembre 08, 2009


SOBRE CONCILIACIÓN Y CULPA

Hace unas semanas hablaba con una amiga, que tiene un hijo de cuatro años, y me contaba con lástima lo mal que se sentía por tener que dejarlo en casa para ir al trabajo.
-No lo estoy criando yo –me decía. Son otras personas las que lo están educando.
Me contaba que cada tarde, después de comer, cuando ella tenía que volver a la tienda en la que trabaja, él le pedía llorando que se quedase a su lado, que no fuese a trabajar. Me decía que muchas veces se había marchado de casa con los ojos llenos de lágrimas, y con un enorme sentimiento de culpa por no poder quedarse con él.
Me gustaría decir que para mí todo es diferente, pero lo cierto es que no. Yo también me siento culpable cuando me marcho a la oficina, y la dejo llorando y llamándome. Y eso que yo, relativamente, tuve la suerte de poder acumular el permiso de lactancia con el permiso de maternidad, las vacaciones y después un par de meses de excedencia, que me permitieron incorporarme al trabajo cuando Irene tenía ya ocho meses. No quiero ni siquiera imaginar lo que tiene que ser incorporarte al trabajo cuando tu hijo apenas ha cumplido los cuatro meses.
¿Suerte? ¿Por qué suerte, si se trata de un derecho de los trabajadores? Bueno, evidentemente, todos no tenemos la misma flexibilidad en nuestros trabajos para hacer uso de nuestros derechos. Ni todos somos igual de imprescindibles para la empresa (y aquí estoy pensando en los autónomos o en los que trabajan para empresas muy pequeñas) ni todos nos podemos permitir estar varios meses sin cobrar.
Para algunas mujeres, hoy por hoy, ser madre implica tener que hacer renuncias. Es evidente que en materia de conciliación todavía tenemos mucho camino por recorrer. Y no me refiero exclusivamente a un permiso por maternidad más largo –que también, eso sí, con el apoyo necesario para que la ausencia de la empresa no sea traumática para nadie- La conciliación debería ser un concepto amplio, que compatibilice la atención de la familia con el trabajo sea cual sea la edad de los hijos.
Es un tema muy complejo, y muy delicado. Pero al mismo tiempo considero que es de vital importancia que se genere el debate social oportuno, porque nos estamos jugando algo muy valioso: Las generaciones futuras.
Evidentemente, no faltará quien opine que las mujeres de ahora lo queremos todo. Que no queremos renunciar a nuestra faceta profesional, y al mismo tiempo no queremos dejar de disfrutar de nuestra maternidad. No me sorprende que todavía quede gente con esa estrechez de miras. Alguno sigue pensando que los hombres son los que deben salir a cazar al mamut, mientras que las mujeres se deben quedar en casa acicalando la cueva.
Pues no, no me gustaría tener que renunciar a nada, sobre todo cuando estoy convencida de que las cosas siempre se pueden mejorar. Desde luego, no habríamos evolucionado hasta donde estamos ahora con esas mentalidades tan retrógradas. Pero eso no significa que no se pueda seguir mejorando, en derechos y en calidad de vida.
Y sobre todo, me niego a sentirme culpable, porque me guste mi trabajo, por querer mantener el puesto que tantos esfuerzos me ha costado. Pero tampoco entiendo que eso suponga tener que sacrificar todo mi tiempo, un tiempo que ni siquiera es mío, sino que también es de ella, de mi hija, y de mi pareja, de mi familia, y de mis amigos...

Por eso, cada vez que, después de cumplir con mi jornada reglamentaria, intento marcharme de nuevo a escondidas a la oficina, para seguir cumpliendo con la empresa -ella, por supuesto, atenta a cualquier movimiento mío, temiendo que me marche en cualquier momento, que le vuelva a hacer la espantada, me coge de la mano y me dice en su idioma: mamá, no te vayas- y a mí se me hace un nudo en el estómago y no puedo evitar preguntarme: ¿Estaré haciendo lo correcto?
No lo sé. A veces dudo de que exista una respuesta correcta. Desde luego, ¡Qué difícil!

sábado, octubre 31, 2009

DOS PROPUESTAS ORIGINALES

Hoy sólo quiero dejaros estos enlaces tan chulos, un par de joyas en forma de blog, que he descubierto navegando por la red.
Los dos muestran trabajos hechos a mano, absolutamente artesanales y realmente maravillosos. El primero se llama "Arriba en el desván" (Si pincháis sobre las letras azules os enlazarán a la página) y en él vamos a ver auténticas monerías para decorar el cuarto de un bebé, para hacer un regalo original... ¡Qué sé yo! Hay cuadros, siluetas, cojines, lámparas... y todos preciosos, ya veréis si echáis un vistazo qué cosas tan bonitas. Personalmente tengo predilección por las siluetas, y ésta es una de mis favoritas


El segundo blog nos lleva a un interesante mundo, el de las Susinas, que no son otra cosa que estas muñequitas preciosas hechas de fieltro, que saltan al blog de Susina´s Dream y se convierten en hermosos seres con vida propia y una personalidad muy peculiar.

Lolita broche/brooch
Cargado originalmente por susinasdream


¿Verdad que son un encanto?

Sírvase Vd. mismo

Sírvase Vd. mismo
Si pinchas sobre la imagen, puedes descargarte el libro en formato PDF.

Pero ¿hay alguien que lea todo esto?