viernes, octubre 02, 2009

Veinte meses juntos

Veinte meses juntos (Ilustración de ©2009 Mamá de Lola)


El próximo domingo hará veinte meses que nació Irene. Veinte preciosos meses, irrepetibles, que ahora me parece que han pasado en un suspiro.

Resulta increible, que un día tan duro como aquel cuatro de febrero de 2008, tan largo, tan extenuante, pueda ser recordado con tantísimo cariño. Y eso que las cosas no salieron como yo las había previsto, ni muchísimo menos. Ni la cesárea entraba en mis cálculos (sobre todo después de haber hecho la dilatación completa) ni mucho menos que me la hicieran con anestesia general, porque la epidural no me había hecho efecto, y además estaba tan cansada que no tenía fuerzas para nada cuando llegó el momento.
La lactancia tampoco fue un camino de rosas precisamente. El comienzo fue un desastre, porque tenía uno de los pezones invertidos, y no conseguía que la niña se agarrara. A eso le añadimos los consejos de unos y otros, poca formación en la materia por mi parte, una información deficiente por parte de algunos profesionales del hospital. Bueno, me quedaré con lo bueno, con mi matrona que se pasó por la habitación al día siguiente del parto, y me enseñó la postura para dar de mamar después de una cesárea.
El caso es que cuando nos dieron el alta, Irene tomaba biberones después de todas las tomas.
Pero como soy muy terca, y yo no me sentía satisfecha así, comencé a hacer lo que debía haber hecho durante los meses de embarazo: leer sobre lactancia. Y entonces aprendí muchas cosas.
Gracias a los consejos de un foro sobre lactancia, que por desgracia ha desaparecido, y del foro de preguntas y respuestas de la Asociación Española de Pediatría, conseguí relactar. Es decir, que poco a poco fui retirando los biberones, y a los dos meses y medio Irene sólo tomaba mi leche. Fue un proceso lento, muy adaptado a ella, y creo que esa fue la clave para conseguirlo. Aún recuerdo la cara de extrañeza de mi pediatra y su enfermera cuando, en una de las revisiones les dije que la niña no tomaba nada de leche en biberón. En el ordenador tenían apuntado que estaba con lactancia mixta, y supongo que esperaban justo lo contrario. Y yo tan contenta, como os podéis imaginar.
Quiero dejar claro que, aunque defiendo la lactancia en los términos que recomienda la Organización Mundial de la Salud, respeto todas las opciones, siempre que se hagan desde el convencimiento personal. Pero me duele que muchas madres, que como me pasaba a mí, realmente quieren dar el pecho, no lleguen a conseguirlo por no tener las herramientas necesarias. ¿Cuáles son?

- En primer lugar, acceso a una información completa y correcta.

- En segundo lugar, apoyo y asesoramiento en el entorno.

- En tercer lugar, CONFIANZA. Si quieres, probablemente podrás, pero tú eres la primera que tienes que creer en ti misma.

Y todo esto viene a cuento de que, estamos celebrando la Semana Internacional de la Lactancia, y me ha servido como excusa para contar mi historia, que todavía continúa, después de veinte meses y creo que se mantendrá durante este invierno al menos, que con el frío siempre apetece acurrucarse.
Mañana por la mañana, iremos a escuchar a Rosa Jové. Ya os contaré qué tal.

PD: La ilustración es de mamádelola, y si os gusta podeis ver otros preciosos dibujos suyos en su página web:

http://mamadelola.com/

10 comentarios:

  1. Paula que suerte has tenido con tu pequeñita, con darle lo más intimo de tí como alimento. Me encanta. Yo no tuve esa fortuna, tenía diecinueve años, los pezones invertidos, una gran infección con mucha fiebre por la retención de leche, y sobre todo ninguna información al respecto. Por fortuna me recuperé, pero mis dos hijos se han tenido que alimentar con biberón, por eso admiro y me da cierta envidia sana, ver a una mamá con su bebe colgadito del pecho. Cuanto beneficio para los dos. Enhorabuena. Un beso. Pepi.

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  2. Enhorabuena Paula, por tener esa hija tan maravillosa y por las cosas que cuentas. Has demostrado ser una madre valiente y testaruda. Yo también opté con mis dos hijos por la lactancia marterna, aunque pronto les supo a poco y tuve que comenzar a complementar con biberones. De todas formas esos 3 ó 4 meses fueron muy especiales. Cuando les das de comer de tu propio cuerpo se crea un vínculo inigualable. Hay que disfrutar y recordar esos momentos, porque luego crecen y nunca vuelves a sentirlos tan "tuyos".

    Un beso Paula y feliz día de "cumple meses". ;D

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  3. Fíjate Pepi, que a mí lo que me da envidia son esas madres tan estupendas, que tuvieron a sus hijos jóvenes, y que ahora están a pleno rendimiento para disfrutar de la vida.
    Lo que tú tuviste fue una mastitis, y aunque yo no la he sufrido, me consta que es bastante molesta. Probablemente si hubieses podido sacarte la leche, te habrías evitado que se te acumulara, y no habrías sufrido tanto. Pero en fín, las cosas ocurrieron así, y estoy segura de que tus hijos han crecido estupendos, porque con la madre que tienen, no les ha podido faltar la atención y el cariño, que es el mejor alimento.
    Teresa, sé que estos momentos ya no vuelven y por eso me da tanta pena que pasen tan rápido. Nunca me imaginé que se pudiese querer tanto a alguien.
    Un beso para las dos.

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  4. Que emocionante! eres una luchadora. Mis dos lactancias han sido camino de rosas y sinceramente no se si hubiese tenido esa entereza de haberse torcido algun camino. Asi que cuando leo estos relatos me emociono. Enhorabuena!!!

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  5. bueno, digo yo caminos de rosas porque asi los vivi yo, pero ahora pienso y la lactancia de laia, que fue de esas de 25 horas diarias a la teta igual no hubiese sido tan camino de rosas si yo me lo hubiese tomado asi... pero bueno, la del segundo, objetivamente, camino de rosas. ahora si. un abrazo!

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  6. Qué dura es una cesárea cuando no tienes tiempo de interiorizarla. Veinte meses después de nacer SG yo estaba todavía traumatizada, jorobada y cabreada (lo único bueno de toda aquella experiencia me parecía mi niña, claro está). Ahora me parece que gracias a pasar por aquello, pude tener también a SB como le tuve, hoy mismo pensaba sobre ello (hemos estado haciendo currículums y mis mejores hazañas, casi mejor que no sacarlas en una entrevista de trabajo).

    Me parece una pasada poder recuperar una lactancia en esas circunstancias, es algo de lo que también hay que sentirse muy orgullosa y que, de nuevo lamentablemente, nunca podrás sacar a relucir en el terreno laboral como ejemplo de tesón y de fuerza de voluntad. De algún modo, hoy siento que a las mujeres nos roban la mitad del currículum.

    Un supersaludo

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  7. Hola Maite, qué sorpresa encontrarte por aquí. Aprovecho para decirte que me encanta tu blog, aunque sea de las sigilosas y nunca te haya comentado.
    Dicen que el trabajo que se hace a gusto no parece trabajo, y la verdad es que yo no me sentía bien si no lo intentaba lo suficiente. Fue la decisión más hormonal que jamás haya tenido.
    Superwoman, estoy de acuerdo contigo en lo del curículum, aunque nunca me había parado a verlo así. De hecho en su momento, para que nadie me comiese demasiado la cabeza y me dejasen a mi aire, disfrácé el proceso de relactación como una evolución natural de la niña. Si le hubiese contado a alguien que estaba retirando voluntariamente los biberones me habrían tachado de loca (lo de mala madre ya lo hacen habitualmente) Ya sabes que un niño nunca está suficientemente gordo para los ojos de su abuela.
    Un abrazo muy fuerte.

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  8. Hola Paula

    enhorabuena por estos 20 meses preciosos, llenos de satisfacciones y mucho amor.

    Mi experiencia con la lactancia fue breve, porque en nada que me incorporé al trabajo se me cortó la leche... en fin, cosas del ambiente laboral en el que me hallaba en ese tiempo, que ya ha pasado.

    Un beso y gracias por compartir tu valiosa experiencia.

    ;-)

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  9. gracias por tu visita, con asombro descubro un blog que me encanta y
    que me hubiese gustado encontrar hace tiempo!
    yo también soy firme defensora de la lactancia materna :a mis 2 hijas les di pecho y creo que es lo mejor que podemos hacer como madres, el resto de las cosas pueden ser sustituidas, pero una madre amamantando a su bebé...eso es único!!!!
    me alegro de haberte encontrado
    (en realidad me has encontrado tú primero!!)

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  10. Hola Carmenhf, ya ves, internet es impredecible. Uno nunca sabe lo que puede encontrar detrás de un click. Enhorabuena por tus peques y por tu lactancia.

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