jueves, diciembre 31, 2009

Feliz 2010


Os deseo de corazón todo lo mejor para este nuevo año que comienza. Esta vez, si cabe, con más fuerza, con más fe que en otras ocasiones.
Dejamos atrás un año difícil. Para mí lo ha sido, sobre todo en el aspecto profesional, y no me cabe ninguna duda de que para muchas familias ésta va a ser la Nochevieja de la esperanza.
Que se cumplan todos vuestros deseos, que no falte el trabajo en ninguna casa y que por fin encontremos la manera de convertir esta crisis en una oportunidad de mejora.
Yo hoy no quiero hacer balance. Sólo quiero dejar atrás los malos ratos y pensar que seguramente me han hecho aprender y crecer un poco más.

Un abrazo y feliz año a tod@s

jueves, diciembre 24, 2009

Hablan los pastores (Gloria Fuertes)

Os dejo este poema de Gloria Fuertes porque sí, porque me ha encantado, porque no es el típico poema navideño, porque es visceral, porque suena bien, porque no lo había leído nunca...
Y porque hasta la propia Gloria acabó medio censurándolo para que no se escandalizasen las mentes escandalizables. Y no hay color. Esta versión es muchísimo más chula (yo me la imagino a ella, recitándo con su voz potente. ¿Os pasa a vosotros también?)



Hablan los pastores



(Villancico)


¡Ya está bien!


¡Ya está bien,


que se nos va a helar!


¡Tanto adorar al chaval


y nadie tiene cojones


de darle sus pantalones,


sus sayas


o su morral!


¡Tanta mirra


y tanto incienso,


y él desnudito entre el pienso!


Pienso...


Pienso que nadie le quiere:


su tiritera me hiere


en esta noche tan puta.


¡Muchachos, traed viruta,


que vamos a hacer una hoguera,


antes de que se nos muera


de frío la salvación!
 
 
Un abrazo a todos y Feliz Nochebuena

domingo, diciembre 20, 2009

¡Feliz Navidad a tod@s!

¡Feliz Navidad a tod@s!

No me preguntéis por qué, pero me gustan estas fiestas. Bueno, lo cierto es que me gustan casi todas las fiestas del calendario, así que éstas no son una excepción.

- Me gusta ver las calles iluminadas, y el bullicio de gente, paseando por el centro de la ciudad, buscando regalos.

- Me encanta tener una excusa para acordarme de los demás, porque los despistados como yo, necesitamos ponernos una alarma de vez en cuando, para dar las gracias por nuestra familia, y por todo lo que tenemos alrededor.

- Me gusta escuchar villancicos por las calles, cantar sin que la gente me mire como si estuviese loca, adornar la casa con luces y cintas de colores, colocar el Belén, verlo crecer año a año...

- Me parece muy oportuno salir a comer con mis compañeros del trabajo, y por una vez, olvidarnos de la rutina y mostrar nuestras caras ocultas.

- Me gusta que la gente sonría por la calle, que nos felicitemos la Navidad y el Año Nuevo, porque en el fondo es una excusa más para desearnos algo bueno. Me encanta que fluya la energía positiva por unas semanas al cabo del año. Y que todos nos pongamos de acuerdo en tener buen humor.

- Me apasiona la Cabalgata de los Reyes Magos, ver la cara de ilusión de los más pequeños al abrir los regalos, saber que no han podido pegar ojo en toda la noche, y que aún así su cara refleja la felicidad más completa.

- Y sobre todo, me gustan esos propósitos para el nuevo año, los que nunca cumplimos, pero que son tan importantes porque nos hacen reflexionar sobre nuestras prioridades. Esos propósitos, que nos hacen evolucionar, crecer.


Pues eso, que Feliz Navidad para ti también, incluso si no te gusta la Navidad.

A los que tengáis más de treinta, esto os va a traer buenos recuerdos.


viernes, diciembre 11, 2009

AMINATU HAIDAR, protagonista de un sinsentido del que todos somos corresponsables.

AMINATU HAIDAR, protagonista de un sinsentido del que todos somos corresponsables.

No he querido hablar antes de este tema, porque consideraba que no tenía suficiente información como para formarme una opinión, pero los días pasan, y lo creáis o no, mi angustia también aumenta al contemplar nuestra incapacidad para solucionar este conflicto.
De hecho, ésta ha sido siempre nuestra vergüenza, nuestro pecado por omisión (o por dejadez más bien, diría yo). Durante 34 largos años se puede decir que lo único que hemos hecho en este país con respecto a la causa saharaui es dejar pasar el tiempo, y esperar a ver si el tema se soluciona solo.
No conozco a nadie que me haya podido justificar todavía, por qué el mundo mira hacia otro lado ante las constantes violaciones a los Derechos Humanos por parte de un país (Marruecos), que invadió el Sahara Occidental hace 34 años, y desde entonces tiene al pueblo saharaui acorralado, humillado incluso, sin permitirle ejercer su derecho a la autodeterminación, sin permitir siquiera que se celebre un referéndum con garantías para poder decidir sobre su futuro.
Pero mucho más incomprensible me resulta la actitud de países como España o Francia, jugando a no se sabe bien qué, bailándole el agua al invasor y abandonando a su suerte al pueblo saharaui, que espera y desespera mientras el tiempo se escapa.
Quiero que conste que, en condiciones normales, no apoyaría una huelga de hambre como medida de presión. No me parece ni justo ni sensato jugar con la sensibilidad de las personas para llamar la atención sobre una causa política. Si finalmente el desenlace -Dios, Alá o quien sea no lo quiera- no fuese bueno, las consecuencias pueden llegar a ser tremendas, y dudo mucho que el rey de Marruecos, con toda la rotundidad o terquedad de la que está haciendo gala, esté realmente mentalizado de hasta donde pueden llegar las cosas.
Pero aquí estamos hablando de otra cosa. No es que Aminatu haya elegido este momento, o esta tesitura para reivindicar unos derechos, o para empujar una acción. No, aquí estamos hablando de un abuso de poder, de una persecución política, de represión. Es Marruecos quien, en una alarde de arrogancia, niega a una mujer la entrada a su país, el regreso a su casa, con su gente, y la convierte en una apátrida al secuestrarle el pasaporte y deportarla a Lanzarote.
Estamos hablando incluso de chantaje, si tenemos en cuenta la amenaza del monarca alauita de dejar de colaborar en materia de terrorismo o en el control de la emigración ilegal si se siente excesivamente presionado por España. Sencillamente deplorable la actitud marroquí. Ellos mismos se definen, poco más hay que añadir ante esa declaración de intenciones.
En fin, siento que el post de hoy me haya salido tan reinvindicativo, y tan visceral, pero como he dicho al principio, este es un tema que me angustia, y cada día llego a casa esperando encontrar una buena noticia al respecto, una solución para Aminatu y para todos los saharauis que se esconden detrás de ese rostro. Hoy tampoco, y los días siguen pasando.
Por favor, vamos a dejar de perder el tiempo. Vamos a OCUPARNOS para no tener que PREOCUPARNOS.

viernes, diciembre 04, 2009

Sportacus



Os presento a mi nuevo héroe de las sobremesas. Este guapísimo islandés, fuerte y atlético, que destila salud por todos los poros de su piel, y que además es atento y servicial y siempre dispuesto a ayudar. Una joya, para que engañarnos.
Su nombre es Magnus Scheving, aunque en su versión televisiva (incluidos los bigotes a lo Dalí) se le conoce como Sportacus, y es el protagonista de la serie infantil Lazy Town.
Sportacus es un personaje muy peculiar. Anda siempre dando volteretas y giros en el aire (no en vano, Magnus fue campeón de Europa de gimnasia durante dos años consecutivos) y su fuente de energía son las "sport-chuches" ¿Os imagináis qué son las "sport-chuches"? Pues básicamente frutas y verduras.
Una manzana, o una zanahoria, y un poco de ejercicio, es todo lo que necesita Sportacus para desarrollar toda esa musculatura. Bueno, digo yo que algún filete tendrá que comerse de vez en cuando, porque si no ya me contaréis, pero lo importante es el mensaje que transmite. Nada de comida basura, nada de chucherías al uso cargadas de azúcares, comida sana y ejercicio son los valores que intenta transmitir a los niños. ¡Ah! y muy importante, Sportacus se va a la cama cada día exactamente a las ocho y ocho. Y es que un sueño reparador es fundamental para sentirse bien al día siguiente.
El concepto no es nuevo. Los que crecimos con el mito de Popeye y sus espinacas estamos acostumbrados a ver esos efectos tan espectaculares de la comida sana sobre algunos superhéroes. Pero en este caso yo creo que el mensaje es más completo. Y puestos a elegir, entre el marinero y Mr Scheving, yo creo que Olivia lo tendría bastante claro...
Aquí os lo dejo en acción, para que podais disfrutar de sus cabriolas durante unos minutillos. Y si os gusta aquí tenéis el sitio oficial de la serie.

http://www.youtube.com/watch?v=P0CHAZJr3OE

martes, diciembre 01, 2009

La Buena Vida

No tengo tiempo para mucho más...


Esta canción es especial. Cuanto más la escucho más me gusta.

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