sábado, febrero 12, 2011

El dichoso reloj biológico

Hubo un tiempo en el que pensé en tener una familia numerosa. Me llamaba la idea de ser madre y cuando me planteaba cual era mi número de hijos ideal siempre pensaba en el tres.
Luego llegó la realidad, las cosas se alargaron más de lo previsto, y poco a poco empecé a mentalizarme de que nada iba a ser exactamente como yo lo había imaginado. Pero no me importó.
Cuando nació Irene nuestra vida se llenó tanto que decidimos que ya no tendríamos más hijos. A eso se le sumó el miedo, o mejor dicho los miedos.
Miedo a pasar de nuevo por un proceso que puede ser muy desgastante a nivel psicológico, a que esta vez las cosas no salieran tan bien como en la primera ocasión. 
Miedo a un embarazo complicado, a un parto aún más complicado, miedo a otra cesárea.
Temor a no ser capaz de organizarnos.

Durante estos tres años, cuando alguien me preguntaba si tendría un segundo hijo siempre tenía clara la respuesta. No.
Es cierto que me quedaba un poco de desazón por mi hija, porque tal vez un día se vería sola sin un hermano en el que apoyarse. Me parecía injusto en cierto sentido privarla de la experiencia de compartir sus cosas con alguien, una persona cercana a quien contarle sus secretos, o incluso alguien de confianza con quien discutir. Y tal vez ese fue el hilo sobre el que empecé a tirar y tirar y ahora me encuentro en mitad de esta lucha interna que no sé siquiera si tiene solución posible.

No sé qué me pasa últimamente, pero por primera vez en mi vida oigo en mi interior eso que llaman el reloj biológico.

¿Y si algún día me arrepiento de no haber tenido más hijos?
¿Y si ya es tarde incluso?
¿Sería una imprudencia buscar un embarazo a estas alturas? De nuevo los miedos...
Pero si dejo que los miedos decidan por mí ¿no será mayor su fuerza a medida que avance mi edad?

Hasta hace apenas unos meses tenía las cosas muy claras. Cuando veía a mis amigas embarazadas de sus segundos o terceros hijos me alegraba por ellas, pero no me veía a mí misma en situación. Había decidido, sabía lo que quería, y pensaba que sería así para siempre.

Y sin embargo... ¿y si me estoy equivocando? ¿puede alguien parar de una vez ese maldito reloj para que pueda pensar con un poquito de calma?

Y sigue sonando ese tic-tac implacable... 

7 comentarios:

  1. Quitate el reloj de la muñeca y no te sientas presionada por él. Decide desde el fondo del corazón, tu puedes hacerlo.
    Yo lo tuve mucho más facil, mis hijos lloraron tanto y tanto, que mi marido se plantó en el número dos y amenazó con irse de casa si había algún susto. Y sabes una cosa siempre me quedará el cosquilleo de preguntarme que carita tendría otro hijo. Tonta que estoy hoy, no me hagas mucho caso. Besitos.

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  2. En mi caso tengo dos y el reloj me da la lata para un tercero, pero por los mismos motivos que tu: miedo, falta de tiempo, falta de energia... pospongo la decision.
    Creo que todo en esta vida pasa cuando tiene que pasar: en mi caso la decision de tener a SB fue como muy espontanea y fue dicho y hecho, no me dio tiempo de arrepentirme de nada. Respira hondo, mira en tu interior... seguro que hagas lo que hagas, es la decision correcta porque no hay decisiones correctas en esta vida, todo son ramificaciones que nos llevan por caminos distintos.
    Un supersaludo

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  3. A veces la vida no se mueve por relojes ni por sentimientos, tampoco por sensaciones. Dejar el destino abandonado del raciocinio sin analizar fríamente las circunstancias es sencillo, bohemio, romántico y alimenta los remordimientos y el examen de conciencia que puede atormentarnos, y esto lo digo porque la realidad a dia de hoy, es que, si tuvieras que necesitar asistencia, tu caso y tus circunstacias entrarían en conflicto con tus deseos; pues ya no estarías de las primeras en lista de espera. So make up your mind right now y, decidas lo que decidas bien estará. El si yo hubiera sabido o hubiera hecho son hijos de don tiempo perdido.

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  4. Vas a encontrar argumentos a favor y otros en contra y todos son váidos, todos conocemos a hijos únicos felices y a hijos con hermanos que no lo son... Yo también tenía el sueño de tener tres y los he tenido, porque me he criado con tres hermanos y no quería privar a mis hijos de tener esos aliados tan estupendos (aunque a veces se peleen claro), pero las circunstancias de cada uno son diferentes, a mi casi me tachaban de loca por ir a por la tercera???? A lo que voy es que nunca te puedes dejar influir por los demás, piensa en lo que te hace feliz a ti ahora y a tu pequeña, y por la edad ni lo pienses, la vida no se acaba a los 35 como nos quieren hacer creer. En fin adelante si te llama te llama

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  5. ummm... estoy con siempre mamá... ¿locura? bueno, sería tu locura.. solo debes guiarte por tí misma, y ver dódne se unen la línea de tu cabeza y la de tu corazón... ese es el punto y la respuesta...

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  6. Según estudios realizados por el centro de estudios embrionarios. las mujeres de entre 38 y 40 años tienen pocas reservas de óvulos capaces de dar lugar a un niño sano. Eso no quiere decir que no puedan tener hijos, pero sí de que exista riesgo de anomalías genéticas.

    Por lo tanto es necesario tomar en cuenta el reloj biológico de la mujer porque en muy pocas veces engaña. saludos

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  7. Pepi, tú siempre tan maja. Mira que a mí los relojes casi nunca me estresan. Soy de natural tranquila, pero este tema es delicado, porque tengo un conflicto importante que no se resuelve así como así. Veremos.

    Sw, pienso igual que tú sobre las decisiones correctas/incorrectas en la vida. Ya mismo empiezo a mirar adentro, a ver que veo.

    Anónimo (aunque para mí no lo eres en absoluto, no te vayas a creer) tienes razón, pero tampoco hace falta ser tan radical. Los sentimientos y el lado romántico tienen que tener su hueco en esta vida. Que no todo van a ser análisis y datos objetivos. De hecho eso es lo que nos diferencia de las máquinas. Nuestra parte "inesperada". Tú mismo deberías saber de lo que te hablo, lo de las sorpresas digo ;) (Si no entiendes esto último, luego te lo explico en privado)

    Siempre mamá, estoy contigo. La vida no acaba a los 35 ni a los 40 tampoco. Yo misma fui parida a los 36 y aún tengo dos hermanos más pequeños. Pero antes las cosas eran más sencillas que ahora, que vivimos con las estadísticas metidas en el cuerpo (además de que tenemos una vida más de plástico)

    Clöe, ¿qué sería este mundo sin locos no es cierto? Pero mi locura involucra a más gente, y ahí es donde la decisión se complica. En fin, ya se verá.

    Todo por amor, no estoy en absoluto de acuerdo contigo en cuanto a la interpretación que haces de los datos. No sé a qué estudios te refieres, pero la expresión "pocas reservas de óvulos capaces de dar lugar a un niño sano" no me parece afortunada. Es cierto que la probabilidad de que un niño presente anomalías aumenta considerablemente a partir de esa edad pero aun así la probabilidad de que el niño sea sano sigue siendo mayor a la de que tenga cualquier problema.
    De hecho creo recordar del triple screening que me hicieron en mi anterior embarazo que la edad influía bastante, pero al final lo que se llamaba riesgo alto era una probabilidad de 1 entre 300 de que el niño tuviera alteraciones. Estamos hablando de una estadística a tener en cuenta, pero eso no significa que nuestros óvulos sean para tirar a la basura.
    Por ponerte un ejemplo, esa es más o menos la probabilidad que existe de morir en un accidente de tráfico, y no por eso dejo de coger el coche cuando lo estimo conveniente. Si dejamos que el pánico nos paralice, apañaos vamos.

    Un beso a todos

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