sábado, abril 23, 2011

De plazos y promesas

Desde hace más de tres años tengo una deuda pendiente con mi padre. Le prometí que escribiría la historia de su vida.
Estando embarazada de Irene quedamos durante una serie de domingos en mi casa e hice unas grabaciones sobre las que se suponía que empezaría a trabajar inminentemente. De hecho he empezado varias veces, pero por una razón u otra acabo atascándome y no he sido capaz de arrancar como es debido.
Pero esta vez he decidido que ya no lo voy a posponer, y quiero que el hecho de publicar mis intenciones en público, me obligue a comprometerme y cumplir con lo que yo misma me he propuesto.
He decidido escribir, dejar que la historia fluya y olvidarme de si está o no bien escrita, de si sobran o faltan detalles, de si debería investigar más sobre esto o aquello. Y me he dado un plazo para terminar el primer borrador: septiembre.
A partir de ahí vendrán las correcciones, tendré que reescribir, podar, desarrollar, pero al menos la historia estará escrita.
La idea es tenerla más o menos lista para diciembre-enero.
De momento llevo escritas 19 páginas, aunque las primeras tienen bastantes lagunas por "atasco histórico". No me importa, lo importante es que he sido capaz de avanzar.

Y que dure...

La verdad es que cuando me lo propuse no pensé que me resultaría tan difícil. Al fin y al cabo, ya tenía la historia, sólo había que ponerse a contarla. Y sin embargo, las principales dificultades a las que me estoy enfrentando nacen precisamente de ahí:

-Por un lado, al imaginar lugares, diálogos, personajes, me da miedo desviarme demasiado del original. Tengo claro que, cualquier historia, en el momento en que es contada por alguien, se convierte en ficción, porque es inevitable verter la propia subjetividad. Pero me gustaría que fuese tan fiel a la realidad que acabo paralizándome.
-Además, cuanto más leo sobre la época, cuantas más fotos veo, más miedo tengo a equivocarme. Que se me cuele algún anacronismo, o escriba alguna barbaridad.
-Por último, no me gustaría pasar por encima de hechos relevantes de la época, pero no sé exactamente como encuadrarlos en la historia.

Y es que la responsabilidad es mucha.

7 comentarios:

  1. Es un "trabajo precioso". Ánimo, seguro que te va a salir muy bien, estamos deseando leer una primicia. No te preocupes por desviarte, seguro que no lo haces y si lo haces es porque algún personaje secundario merece la pena :)

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  4. Yo creo que el movimiento se demuestra andando y se aprende sobre el terreno. Está claro que te has puesto en marcha y sabes cuales son los obstaculos que tienes... poco a poco iras encontrando el camino.
    Un supersaludo

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  5. Es normal que te atasques, pero también que te desatasques. No decaigas, sabes que puedes hacerlo y muy bien. Y si te hace falta algo, para eso estamos las amigas. Besos.

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  6. Chicas, os tengo abandonás... Muchas gracias por vuestro apoyo.
    Como bien decís, lo importante es andar y sobre la marcha resolver los atascos.

    Un besazo.

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