viernes, septiembre 28, 2012

Encuesta

Hoy os quiero pedir un pequeño favor. Me gustaría que me contestaseis a una pregunta muy sencilla 

¿Sueles leer poesía?

Por supuesto se trata de una encuesta completamente anónima y sin ningún rigor científico. Es simplemente curiosidad por mi parte.
Las respuestas no son excluyentes, es decir que podéis marcar más de una opción.
Si queréis hacer algún comentario, sugerencia o añadir otra respuesta, podéis hacerlo debajo de esta misma entrada.
En principio la encuesta estará vigente hasta el 4 de octubre, a ver si hasta entonces conseguimos muchas respuestas.

Muchas gracias por adelantado.

domingo, septiembre 23, 2012

Irene llevaba tiempo diciendo que quería una mascota. El problema era encontrar una que se adaptase a nuestro wild style of life.
Finalmente hemos encontrado lo que buscábamos:



De momento estamos aprendiendo, pero se les ve felices.

domingo, septiembre 16, 2012

A la deriva


Se acomodó en el diván, se cubrió un instante los ojos con ambas manos y comenzó a hablar:

─Una enorme mentira. Eso es todo, la gran mentira.

Me convencieron de que era un capitán de barco, que cruzaría el mar agarrando el timón con mano firme, que encontraría delfines entre las olas, conocería playas salvajes en las que hundir los pies y dormir la siesta entre palmeras.
Me contaron que los mapas estaban en la palma de mi mano, que podía conseguir aquello que me propusiese con solo fijar el rumbo y seguir fielmente el astrolabio.
Que mi barco era sólido y jugaría con las tormentas. Que el sol calentaría suavemente. Que el viaje sería largo y cálido.
Pero no es así, es todo falso.
La única realidad es que navego a la deriva, sobre unas tablas llenas de carcoma. A merced del viento. Asustado por cada ola. Sobreviviendo a los vaivenes, con la certeza de que, antes o después, llegará el azote definitivo que hará añicos mi balsa y me lanzará al océano.
No he visto delfines. No encuentro el timón. El astrolabio no funciona. Y las playas están llenas de turistas que se aprietan como piojos luchando por un centímetro de arena.

Su psicóloga callaba. A veces tomaba notas, aleatoriamente. Palabras sueltas sin aparente significado. El abrió los ojos y le sostuvo la mirada, tal vez pidiéndole alguna respuesta.

─Así es ─dijo ella después de unos segundos de absoluto silencio. ─Has despertado del sueño y has descubierto la crueldad de la verdad desnuda. Y ahora ¿qué vas a hacer?

Tienes dos opciones.

Puedes continuar a la deriva, dejándote consumir por el sol, llorando de vez en cuando, añadiendo lágrimas al salitre hasta destrozarte la piel. Es posible que alguna vez te cruces con un delfín o llegues a una playa virgen, pero tus ojos estarán tan hinchados que ni siquiera podrás distinguirlos.

O puedes despertar cada mañana al amanecer y contemplar como el sol emerge en el horizonte. Puedes sumergirte cada tarde en el agua y descubrir el mundo que se esconde debajo de tu balsa. Tal vez no haya delfines, pero ¿vas a perder la ocasión de disfrutar de los millones de seres maravillosos sobre los que navegas cada día?
Puedes elegir entre vivir con miedo o aprender a hacer surf y sorprenderte con tu propia fortaleza. Y si alguna vez las olas te lanzan al fondo del mar, bucea. Nunca se sabe lo que encontrarás debajo de tus pies.
Y por supuesto, cada noche, puedes escoger entre rumiar tus problemas, hacerlos tan elásticos que casi no puedas manejarlos, o tumbarte boca arriba y dedicarte a contar estrellas.

Tú eliges.


P.D. La foto es de la costa noroeste de Gran Canaria.

viernes, septiembre 14, 2012

De batallas y vasos que rebosan

Existen distintas formas de perder una batalla. Con honor, lo cual suele ocurrir en escasas ocasiones, por errores propios, por alta traición o por desangramiento.
Perder una batalla puede ayudar a levantarte y continuar con la lucha con más fuerza. Al fin y al cabo, eliminar un frente que no llevaba a ninguna parte, puede hacerte ganar tiempo, luz y energía para el resto de las batallas del día a día.
Pero sin darte cuenta, sutilmente, vas añadiendo pequeñas gotas en el cáliz de tu vida. Gotas de sangre o gotas de lágrimas. Y aparentemente no ocurre nada. ¿Qué importa una simple gota? 
Hasta que un día, por una sucesión de casualidades, las gotas se convierten en pequeños océanos. Y sientes que te ahogas sin motivo.

Sangre, Sudor y Lágrimas que van llenando el vaso a fuerza de fracasos, decepciones y derrotas.

Este fin de semana colgaré un relato que espero pueda ayudar para los momentos en los que haya que achicar agua.
 De momento sólo existe dentro de mi cabeza, pero en cuanto tenga un rato lo escribo para vosotros. Porque nadie está exento de desesperanza.
 Por si sana.

sábado, septiembre 08, 2012

A lo largo del pasillo


Cuando elegimos una casa para vivir, casi siempre miramos bien que las habitaciones sean amplias, la luz, hacia donde está orientada.
Buscamos una distribución aprovechada, armarios, posiblemente un buen barrio, unos vecinos tranquilos…
Pero nunca o casi nunca valoramos la importancia de tener un buen pasillo.

Un pasillo que se precie de serlo debe iluminar lo suficiente sin que apenas se note. Debe acompañarnos siempre y a la vez pasar desapercibido. Y por encima de todo, un pasillo debe ser un buen cómplice de juegos.

Nada, absolutamente nada es comparable a una buena carrera a lo largo de un pasillo. Adultos detrás de niños, niños detrás de adultos, niños con niños y adultos tras adultos… ¿quién no lo hizo alguna vez?

Adrenalina y risas en un espacio estrecho y amplio al mismo tiempo. Y al llegar al final, el pasillo te invita a volver e invertir los papeles. Ahora el perseguidor huye. Ahora el perseguido pisa los talones.

Y es que no hay segundo más intenso que aquel que transcurre cuando corres a lo largo de la estrechura de un pasillo, cuando escuchas unos pasos detrás de los tuyos y casi puedes notar su mano rozando tu espalda.

viernes, septiembre 07, 2012

Buena Feria

Dice Elías Rovira, que ayer presentó su libro de haiku Las Cinco Estaciones en el Ateneo de Albacete, que en esta ciudad tenemos el privilegio de disfrutar de eso mismo, de cinco estaciones: Otoño, Invierno, Primavera, Verano, y Feria.





Pues eso, que felicidades a Elías por su libro, y a todos los que estéis por aquí

¡¡Buena Feria!!

P.D. La foto la he tomado prestada de la noticia que aparece hoy en La Tribuna de Albacete.

martes, septiembre 04, 2012

Los libros de Irene

Desde hace tiempo quería hablar sobre los libros que más le gustan a Irene. La literatura infantil es un mundo tan extenso que uno echa de menos recomendaciones para no ir dando palos de ciego entre títulos, dibujos, historias...
Por eso, hoy voy a contar cuales han sido los libros estrella de este verano, y tengo intención de ir actualizando la lista periódicamente, o al menos cuando encuentre algún título que nos llame la atención de manera especial.

El año pasado ya os contaba como le habíamos hecho a Irene el carnet de la biblioteca pública de Albacete, y lo mucho que había disfrutado de la experiencia de llevarse a casa los libros que más le gustasen.
Este verano, durante las vacaciones en la playa, también nos hicimos los carnets para las bibliotecas de la comunidad valenciana, extendiendo en plan familiar, una costumbre mía de buscar libros allá adonde voy de vacaciones.
Os lo recomiendo como actividad en familia, ya que la maleta lo agradece y los niños pueden variar las lecturas durante los días que duran las vacaciones.

Si me tuviese que decantar por el libro que más nos ha gustado de este verano sin duda sería éste:




Nos lo regalaron las primas en el cumpleaños de Irene, y creo que ha sido el libro que más ha dado de sí, que más nos ha entretenido a todos y también el que más nos ha sorprendido.

El siguiente de la lista seguramente podría ser el conocido cuento de 10 en la cama, con ilustraciones de Anne Gedes


Un libro muy divertido para repasar los números, y jugar a averiguar cual será el próximo bebé en rodar.

Y por último, uno de los que hemos sacado esta misma tarde, que creo que nos ha gustado a ella y a mí a partes iguales, aunque por diferentes razones: De verdad que no podía de Gabriela Keselman y Noemí Villamuza



Un libro con unas ilustraciones preciosas, que nos cuenta la historia de Marc, un niño que, aunque quiere dormirse, no puede, de verdad que no puede. Y su madre le ayudará a conseguirlo.
Creo que es un libro tan recomendable para niños como para padres. A mí, personalmente me ha encantado el mensaje que late entre las páginas. Imagino que a más de uno de vosotros también.

¿Me recomendáis vuestros libros del verano?





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