sábado, diciembre 20, 2014

LA NAVIDAD, CON MÚSICA ES UN POCO MEJOR

Una de las fuentes de energía de mi vida es la música. Creo que nos pasa a casi todos. La música nos influye y nos alimenta mucho más de lo que imaginamos. No podría entender un mundo sin música, de hecho, mientras escribo estas líneas, estoy escuchando, o mejor dicho, dejando que me acompañen, algunos vídeos musicales de esos que ponen a horas intempestivas en televisión. Además, este año he vuelto a retomar otra de esas aficiones nutritivas que jamás debería haber dejado: He vuelto a cantar. En Octubre comencé a ensayar con la Rondalla del grupo de Coros y Danzas de El Pilar y aunque en un principio iba con miedo porque creía que iba a estar bastante más oxidada, la verdad es que la experiencia está siendo muy estimulante. No podría explicaros con palabras la felicidad que siento cuando canto. Debe haber algo químico en ello, pero yo recomendaría la cantoterapia con los ojos cerrados a todo el mundo. Y si además se canta en grupo y eso te permite conocer gente con la que compartes la misma afición, pues muchísimo mejor. Ayer por la tarde celebramos la fiesta de Navidad del Grupo. Un manera alegre y divertida de dar el pistoletazo de salida a las fiestas.



martes, diciembre 16, 2014

Poco a poco

Estoy pensando en volver, tranquilamente, a contaros mis cosas. Son muchas las actividades en las que estoy metida este año, y muy poco el tiempo que me queda, pero a veces me da lástima haber dejado este rincón tan abandonado después de todos estos años.

Vamos a empezar poniendo un poco de música, para crear ambiente.



domingo, junio 29, 2014

Los libros de mi infancia

Ayer, en un grupo de facebook relacionado con libros, preguntaban cual fue ese primer libro que te enganchó a la literatura sin remedio.
Pensando en eso, me puse a recordar esos libros que te marcan de alguna manera y cuyo recuerdo te acompaña siempre. Libros especiales que se cruzan en tu vida, a veces por mera casualidad, pero que llegan para quedarse contigo.

Dice mi madre que aprendí a leer sola. Obviamente, le respondo yo siempre, eso es imposible. Lo cierto es que tener tres hermanos mayores que yo, entre los que yo deambulaba cuando se sentaban a estudiar y a hacer los deberes, tuvo que ser determinante para que empezase a interesarme por las letras escritas. Y entre unos y otros, la realidad es que cuando comencé el colegio, a los 4 años de edad, leía prácticamente cualquier texto.

Mis primeros cuentos me los regaló mi abuela, a la vuelta de un viaje que hizo a Valencia. Recuerdo concretamente uno titulado "La casita de chocolate" que conseguí recitar de memoria (textualmente) a base de leerlo una y otra vez.


 La primera novela que llegó a mis manos fue "Las aventuras de Tom Sawyer" de Marck Twain.


No sabría decir si coincidió con la época en la que la novela fue versionada en una serie de dibujos animados o fue anterior. Lo único que sé es que ese libro me acompañaba allá adonde iba.
Lo leí una y otra vez hasta que terminó literalmente destrozado. Recuerdo un día que se me cayó dentro de un cubo lleno de agua, y que al final le faltaba la portada y algunas páginas del principio, pero aún así no me importaba comenzar la historia en el momento en que la tía Polly obligaba a Tom  a pintar la valla.
El día que cumplí 8 años, mis hermanas mayores me regalaron un libro muy divertido que también acabé leyendo y releyendo hasta la saciedad, incluso siendo ya un poco más mayorcita. La autora era Consuelo Armijo y el título era "Mercedes e Inés, o cuando la tierra daba vueltas al revés"


También aprovecharon para hacerme socia de la biblioteca infantil, aunque aquella experiencia la recuerdo con más ansiedad que placer.
Un funcionario bastante seco y poco empático con los niños, se encargaba de amargar lo que debería haber sido la fiesta de los libros. Me acuerdo perfectamente de que teníamos que rellenar nosotros mismos una ficha por cada libro que queríamos llevar a casa, y ahí es donde aprendí una palabreja llamada signatura, que a mí concretamente me llevaba por la calle de la amargura, porque nunca supe si eran las letras de arriba o las de abajo, entre esos códigos extraños que etiquetaban los lomos de los libros.
Aun así, cuando al fin conseguí dominar aquella entelequia, con ayuda o sin ella, la biblioteca infantil se convirtió en la llave para acceder a libros maravillosos que todavía hoy recuerdo.




Libros como "Alicia en el país de las maravillas" o "Alicia a través del espejo" en una encuadernación preciosa que reproducía las ilustraciones originales de John Tenniel

Ejemplares como Corazón


la novela de Edmundo de Amicis en la que se inspiró la serie de dibujos animados Marco (de los Apeninos a los Andes)
Y como no, novelas de Isaac Asimov, aventuras de Los Cinco, y aquellas novelas tan divertidas de "Elige tu propia aventura" en las que tú mismo podías decidir el curso que tomaría la historia tomando decisiones cruciales en nombre del protagonista.
Casi al mismo tiempo, me dedicaba también a rebuscar en las estanterías, entre los libros que leían mis hermanos mayores.
Otro de los libros que destrocé literalmente, gracias en buena medida a la pésima encuadernación de la colección Austral de Espasa Calpe, y también debido a la tralla que le di, fue "El Lazarillo de Tormes"


Aquellos libros que había que abrir solo a medias porque se deshojaban con una facilidad pasmosa y acababan convertidos en una baraja.
Y con un cariño más que especial, recuerdo una antología poética de Federico García Lorca














 O  "El diario de Anne Frank", que leí cuando tenía aproximadamente la misma edad que la protagonista



Estos son los libros que marcaron mi infancia, los que me empujaron durante horas a vivir otras vidas y a imaginar otras historias. Emociones, literalmente, entre mis propias manos.

¿Os animáis a contarme cuales fueron los vuestros?

viernes, junio 27, 2014

Bases del II Certamen de microrrelatos "Sucedió en la feria"



Un año más el Club de Escritura La Biblioteca convoca su certamen de microrrelatos, ambientado en la Feria de Albacete.
Un concurso que era necesario, y que ya el año pasado tuvo una acogida increíble. Esperamos que el éxito se repita este año y que nos hagáis leer muchísimos relatos durante este verano.

¿Os animáis a participar?


BASES
BA


Tras el éxito de participación alcanzado el pasado año, el Club de Escritura La Biblioteca convoca su II certamen de microrrelatos “Sucedió en la Feria”

Del 7 al 17 de septiembre, durante 245 horas ininterrumpidas, la ciudad no descansa, celebra su acontecimiento más emblemático, la Feria, a la que el Club de Escritura La Biblioteca dedica este concurso de microrrelatos regido por las siguientes bases:

1. Requisitos para participar

Podrá participar en el concurso cualquier persona mayor de 18 años y residente en territorio español, excepto los actuales miembros del Club de Escritura La Biblioteca.

2. Condiciones

Los participantes podrán presentar bajo seudónimo un único microrrelato, con una extensión máxima de 245 palabras y escrito en castellano.

Además, los textos deben ser originales, inéditos y no deben haber sido premiados ni hallarse pendientes de fallo en otros certámenes o concursos. Los participantes deberán garantizar que no existen derechos de terceros sobre el microrrelato presentado y serán responsables de cuantas reclamaciones puedan formularse a este respecto.

La temática versará, obligatoriamente, sobre la Feria de Albacete, que se celebra cada año del 7 al 17 de septiembre. Además de la calidad literaria, el jurado valorará la originalidad de los microrrelatos.

3. Plazo y envío de textos

El plazo para participar en el concurso comenzará el día 1 de julio de 2014 y finalizará el 15 de agosto del mismo año a las 24:00 horas (hora peninsular española). No se tendrán en cuenta aquellas participaciones que se realicen con anterioridad o con posterioridad a las fechas señaladas anteriormente, así como las que no se ajusten rigurosamente a las bases de este certamen.

Los trabajos solamente se podrán enviar por correo electrónico a la siguiente dirección:clubdeescrituralabiblioteca@gmail.com

En el asunto del correo debe figurar “II Concurso Sucedió en la Feria”, y se adjuntarán dos archivos en formato .doc. Uno de ellos, denominado con el “título del microrrelato + seudónimo del autor” que contendrá el texto concursante, y el otro, titulado “Datos personales + seudónimo del autor”, contendrá los datos del concursante (nombre y apellidos, DNI, dirección postal, número de teléfono y correo electrónico). 

La organización confirmará por correo electrónico la correcta recepción de los trabajos que se ajusten a las bases, pero no intercambiará ninguna otra comunicación con los participantes en el certamen.

4. Jurado

El jurado estará compuesto por los miembros del Club de Escritura La Biblioteca.

El fallo del jurado se dará a conocer a través de la página web del Club y en los medios de comunicación de la ciudad de Albacete, durante la primera semana de septiembre de 2014. Se comunicará por teléfono a los ganadores y mediante correo electrónico a los finalistas cuyo número decidirá el jurado dependiendo de la calidad de los textos.

5. Premios

Se establece un primer premio de 200€ y un segundo premio de 100€.

El jurado elaborará una publicación digital con los relatos ganadores y los finalistas, que estará, en su momento, disponible en el blog del Club:
http://clubdeescrituralabiblioteca.blogspot.com.es/.

La entrega de los premios se realizará durante la Feria de Albacete (7 al 17 de septiembre de 2014). La fecha y el lugar se anunciarán junto al fallo del jurado.

El hecho de participar en este certamen implica la plena aceptación de las presentes Bases publicadas de manera permanente en el blog del Club.

jueves, junio 12, 2014

Volando hacia la magia

Hace ya unos días que regresamos de nuestras vacaciones en Disneyland Paris, y son tantas las emociones que ni siquiera sé por donde empezar a contar.
Vamos a ir poco a poco, dejando que fluya y sin forzar la máquina.


Y si tengo que empezar, casi mejor que hacerlo desde el principio.
No sabría decir en qué momento ni de qué manera comenzó a entrar la magia Disney en nuestras vidas. No es algo que uno planee, y de hecho, este es uno de esos viajes que de soltera pensaba que jamás haría, y que hoy, con unas circunstancias bien distintas, he encontrado realmente excepcional: para repetir.
Y es que la magia se va colando día a día en casa, como quien no quiere la cosa. Porque hay cosas que simplemente funcionan, y de repente te ves a ti misma viendo una y otra vez la película de Cenicienta, y deseando que tu hija la vuelva a pedir, porque en el fondo te encanta.
O descubriendo a Reinita, en La Dama y el Vagabundo, recordando la locura de Lewis Carrol en la divertida adaptación de Alicia en el País de las Maravillas, bailando una y otra vez el vals de la bella durmiente...





Y llegar a Disneyland es revivir cada una de esas historias, transportarte a tu infancia y disfrutar el doble viendo la felicidad en la cara de tu hija.
El lugar es absolutamente precioso, y parece increíble que puedan conseguirse esos jardines siempre perfectos, tan bien cuidados, con todas esas flores que pareciese que no se marchitan nunca. Todo el mundo te saluda con educación, todo el mundo es amable y está dispuesto a ayudarte. Es realmente lo más parecido a sumergirte en un cuento de hadas y olvidarte de que la rutina, sigue rodando ahí fuera.





Y todo este paseo acompañados por la música ambiental, que además se va adaptando al rincón en el que te encuentras en cada momento para meterte todavía más en situación, y llamar a todas esas sensaciones que tenemos asociadas a cada una de esas bandas sonoras.







De vez en cuando, para aderezarlo todo un poco más, los espectáculos, los bailes y las cabalgatas, los personajes que de vez en cuando te vas encontrando por sorpresa mientras paseas... todo, absolutamente todo, ideado para transportarte a la magia y asombrarte a cada paso.






Vestirse de princesa y SER una princesa, pintarse la cara, y hacerse una foto con la mismísima Cenicienta








Y meterse en el cuento hasta las últimas consecuencias...




lunes, mayo 12, 2014

Recital en La Luna de Albacete

El martes pasado, las chicas del Club de Escritura La Biblioteca hicimos un recital de microrrelato en el legendario pub La Luna, que tantos recuerdos nos trae.

La foto es de Toñi Sánchez Verdejo

La temática de los micros era justamente esa, la luna. Y el resultado, como de costumbre, no pudo ser más variado.




Pero lo mejor de estas actividades es que, además de hacer literatura, siempre pasamos un rato muy agradable entre amigas.




Ojalá repitamos pronto...











viernes, mayo 02, 2014

Recital de microrrelatos del Club de Escritura La Biblioteca

El próximo martes 6 de mayo, mis compañeros del Club de Escritura La Biblioteca y yo leeremos algunos microrrelatos en el bar-librería La Luna, de Albacete. 

Si te pilla cerca, sabes que estaremos encantados de que nos acompañes.




viernes, marzo 28, 2014

Miguel Hernández, Serrat y la libertad

Yo conocí a Miguel Hernández en la voz de Serrat, y eso es algo que marca la infancia, porque a mí me cuesta separar la voz poética del primero de la voz sonora del otro.
Las nanas de la cebolla, fueron con toda seguridad las que abrieron la puerta a ese cariño inmenso que le profeso al poeta, posiblemente por esa forma de abrirse de par en par, de exhibir el dolor, la esperanza y la deseperanza desde su prisión y su enfermedad, cuando su hijo era un bebé de pecho, y su mujer apenas se alimentaba con pan y cebolla.
Pero si hay un poema en el que el dolor, la rabia y la lucha se mezclan, ese es el poema "El herido". Y Serrat, le dio voz, música y memoria.




Para el muro de un hospital de sangre.

I

Por los campos luchados se extienden los heridos.
Y de aquella extensión de cuerpos luchadores
salta un trigal de chorros calientes, extendidos
en roncos surtidores.

La sangre llueve siempre boca arriba, hacia el cielo.
Y las heridas suenan, igual que caracolas,
cuando hay en las heridas celeridad de vuelo,
esencia de las olas.

La sangre huele a mar, sabe a mar y a bodega.
La bodega del mar, del vino bravo, estalla
allí donde el herido palpitante se anega,
y florece, y se halla.

Herido estoy, miradme: necesito más vidas.
La que contengo es poca para el gran cometido
de sangre que quisiera perder por las heridas.
Decid quién no fue herido.

Mi vida es una herida de juventud dichosa.
¡Ay de quien no esté herido, de quien jamás se siente
herido por la vida, ni en la vida reposa
herido alegremente!

Si hasta a los hospitales se va con alegría,
se convierten en huertos de heridas entreabiertas,
de adelfos florecidos ante la cirugía.
de ensangrentadas puertas.

II

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

martes, marzo 18, 2014

Regreso a Segovia, con el V Día de la Poesía

Este fin de semana llegará la primavera, y como cada año, coincidiendo con el fin de semana más cercano al 21 de marzo, se celebrará el Día Internacional de la Poesía en Segovia.
La propuesta es como mínimo acogedora. Se trata de un certamen diferente, con un punto entrañable, ya que el premio para los seleccionados consiste en disfrutar de un día de convivencia con otros poetas procedentes de todo el país, hacer un recorrido por la ciudad de Segovia, comer juntos, y terminar el día con un recital donde cada cual recitará su poema.
Desde el año pasado, además, se elige a un ganador de entre todos los selecionados, votado por ellos mismos y cuya identidad se hace pública el propio día de la celebración.
También se publica un libro, que los poetas se llevan a casa con cariño, porque los nombres que comparten páginas con el suyo, sin él saberlo, ya se han convertido en conocidos, y puede ser, que con el tiempo, puedan llegar a ser incluso amigos.
Aquel día conocí a poetas que con el tiempo y la ayuda de los blogs y de las redes sociales se han convertido en gente cercana, de algún modo. 


Volveré a recorrer Segovia, a fotografiar el Alcázar y el Acueducto, sin cansarme de disfrutarlos. Volveré a coincidir con poetas conocidos y a descubrir también caras y versos nuevos. Nos haremos la foto de grupo junto a D Antonio Machado, y celebraré, un año más, la llegada de la primavera con una buena dosis de poesía.

No puedo decir sino GRACIAS, infinitas gracias a Norberto García Hernanz por hacerlo posible. Nos vemos en Segovia, y prometo contar todo lo que allí suceda con pelos y señales.

viernes, marzo 07, 2014

La versión moderna de Hansel y Grettel

-Disciplina –decía aquella mujer de cabellos blancos y manos huesudas. Al pobre carpintero le costaba creer que semejante engendro dirigiese nada menos que una escuela de modelos. Clotilde, su esposa le había asegurado que tenía un currículum impresionante, y que había sido una modelo muy renombrada en su país natal. Ni siquiera había sido capaz de recordar si era Estonia, Eslovenia, Eslovaquia… bueno, qué más daba. Uno de esos países nuevos que salieron hace unos años y que no estaban en los atlas de cuando ellos iban a la escuela.
La mujer hablaba y hablaba, bajo la atenta mirada de Clotilde, que asentía todo el tiempo con la boca abierta. Él hacía un buen rato que había perdido el hilo de la conversación. No dejaba de repetirse lo mal que había envejecido aquella señora, y de preguntarse cómo se había dejado convencer para ir a aquella estúpida reunión. Que una cosa es que su mujer tuviese los pájaros de la cabeza por millones, y otra muy diferente, que él tuviese que seguirle la corriente.
De vuelta a casa ella continuaba con la cantinela.
-¿Estás hablando en serio?
Aquella fue la única frase que su mujer le dejó pronunciar en toda la noche. Al parecer, la decisión estaba tomada.

Firmaron un contrato interminable, que ninguno de los dos se molestó en leer, entre otras cosas porque no entendían ni una sola palabra de lo que decía. En él se comprometían entre a ceder los derechos de imagen de sus hijos a un canal de televisión. Al carpintero le quedó en la cabeza la idea de que sus hijos iban a una especie de Reality Show, en donde los lanzarían a la fama, los convertirían en estrellas de la moda, y con un poco de suerte, su hija podría acabar posando desnuda en Interview.
Ni se le pasó por la cabeza rechistar, ni hacer la más mínima pregunta. A la vieja estirada de las manos huesudas la acompañaban dos abogados engominados que se suponía que debían aclararles las dudas que tuvieran. Pero a esos los entendía todavía menos que al papel. Y Clotilde, toda entusiasmo, ya se había encargado de matar todas sus dudas a golpe de mirada intimidatoria.
-Si tú lo tienes claro, cariño –dijo mientras firmaba. Y se marchó del salón.
El único consuelo que le quedaba al pobre hombre es que, al menos durante los siguientes tres meses podría ver a sus hijos durante las veinticuatro horas del día por televisión. Cosa que hasta la fecha, si les veía el pelo a la hora de comer, podía darse con un canto en los dientes.

El reality comenzaba con una dura prueba de orientación. Los concursantes eran conducidos en un todoterreno al interior de un bosque, donde eran dispersados, desorientados y abandonados a su buena suerte. Los primeros diez concursantes en encontrar la casa se ganaban el honor de participar en el programa de formación y en el reality televisivo. Como herramienta tan solo contaban con un rudimentario mapa que bien podía haber dibujado un niño de seis años.
Hamsel, el hijo mayor, se había pasado toda la noche investigando en internet formas de no perder el norte en mitad del bosque. Que si la estrella polar, que si el musgo que crece en los árboles. Con lo que no contaba era con la contaminación lumínica de los cientos de focos que habían ido colocando por el bosque, además de que los operarios del programa de televisión, se habían encargado de destrozar el paisaje natural, lo suficiente como para que allí no hubiese forma humana de orientarse. Bueno, eso y que no tenía ni idea de en qué se diferenciaba el musgo de la hierba común, para qué nos vamos a engañar.
El carpintero sufría al ver a su hijo mayor tan desorientado, pero pronto se consolaba porque el resto de concursantes parecía estar más o menos igual de perdidos, salvo su hija pequeña, Grettel, que con una caída de ojos y un movimiento de melena, se había camelado a uno de los cámaras, y éste le iba marcando el camino con guijarrillos blancos.
Al menos esa fue la conclusión a la que llegó Clotilde, que veía a la niña caminar con soltura, sin preocupación aparente, y en algún plano más largo, creyó ver brillar alguna piedrecilla ante los pies de la niña.
-A ver si nos la van a expulsar antes de empezar –rezongaba. Pero en el fondo estaba orgullosa, porque siempre lo había dicho, y en aquella ocasión lo repetía. El desparpajo y el don de gentes los había heredado de ella.
Poco a poco, en un goteo interminable hasta las dos de la madrugada, fueron llegando los concursantes a la casa. Llegaban exhaustos pero la alegría de haber alcanzado el objetivo les hacía abrazarse y olvidar el cansancio en cuanto ponían los pies en la casa.
Y hambrientos, también llegaban hambrientos. Tanto, que no podían saber si se trataba de un espejismo o una realidad lo que tenían delante de sus ojos. Los cimientos de la casa parecían haberse construido con enormes bloques de chocolate.


En la televisión, un locutor explicaba que la construcción de tal edificio se debía a la genialidad de un arquitecto suizo de nombre impronunciable, que había tenido la deferencia de desplazarse aquella noche al plató para explicar los detalles de su obra de arte. En la panorámica, explicaba cómo había engarzado frutas confitadas en las paredes, que el tejado y las ventanas estaban hechos de turrón (del duro, obviamente) los marcos de las puertas eran de un regaliz muy resistente y los cojines, cortinas y resto de tejidos que decoraban la casa, estaban confeccionados una especie de oblea que él mismo había inventado y que había tenido a bien bautizar como su impronunciable apellido.
-Y aquí es donde entra en juego la disciplina –decía la presentadora mientras conectaba con el grupo de profesores a través de una pantalla de plasma.
- Eso es -contestó la señora de las manos huesudas, la misma que les había hecho la entrevista para participar en el programa- Vamos a poner a prueba su fuerza de voluntad con los dulces. Y habrá una cámara vigilándoles, las veinticuatro horas del día.
Vaya una bruja, pensó el carpintero para sus adentros cuando por fin apagaron la televisión y su fueron a dormir. Tuvo que reconocer que él no habría podido evitar hincarle el diente a uno de aquellos tabiques en la primera noche.


jueves, febrero 13, 2014

Cenizas (el micro de esta semana para REC)

La frase de inicio de esta semana eraHabía brotado en medio del huerto, un imponente piano de cola, una frase que casi es un microrrelato en sí misma, y que ponía el reto un poco más complicado que de costumbre.

La imagen es de Nancy Fouts


Cenizas

Había brotado en medio del huerto, un imponente piano de cola, y en la noche, al claro de la luna, el mismo Debussy tocaba con él, a cuatro manos, hasta el amanecer.
Eso cuentan que ocurrió a partir del día en que hicimos volar sus cenizas. Eso, y que la enredadera se enmarañó con tal fuerza en las portadas, que nunca nadie ha conseguido volver a entrar.

martes, febrero 11, 2014

Música de mariposas

Desde hace un tiempo, de vez en cuando y sin fecha fija, voy colgando en mi página de facebook música que, de una manera u otra está relacionada con las mariposas.
Como sabéis, la mariposa y su metamorfosis es el eje de mi libro, Crisis de Oruga, y para mí tiene una simbología muy potente, que me ayuda muchísimo en los momentos más complicados.
Llevo unos días a medio gas, y mis emociones suben y bajan sin que se vea, por el momento, una tendencia a estabilizarse. 
Por eso, hoy necesito traerme la música de mariposas al blog. Y voy a empezar por una canción que me trae un montón de recuerdos, básicamente por Javier Ojeda, a quien tuve el placer de ver en directo en una ocasión, con Danza Invisible, y que sencillamente me encanta.


Es cierto que en este caso la mariposa viene un poco traída por los pelos, ya que forma parte del nombre del grupo, no del contenido de la canción. Y además, bien pensado, esta canción bien podría haber formado parte de la banda sonora del libro.

sábado, febrero 08, 2014

Inspiración (Para Relatos En Cadena)

Esta semana con tanto jaleo se me había olvidado subir el microrrelato con el que participé en Relatos En Cadena. La frase de inicio era "Suspiró profundamente y recogió dos cubiertos" 


Suspiró profundamente y recogió dos cubiertos. Liquidar a los gemelos no había sido fácil, pero no estaba segura de cuál de los dos era el que sabía demasiado.
Y luego estaba la vieja, haciendo preguntas incómodas. Sí, ella tenía que ser la siguiente. El té con pastas le sentaría mal y luego… nadie sospecharía nada.
Mientras colocaba las tazas, la dueña de la pensión la sacó de sus pensamientos:
-¿Qué? ¿Cómo va esa novela? ¿ya tienes al asesino?
O tal vez…, pensó, ¿y si la vieja sufría un accidente? Una puerta atascada, mala ventilación...

- Nena, ¿notas ese olor?

martes, febrero 04, 2014

Feliz Cumpleaños, Irene

Hoy cumples seis años. Cumplimos seis años. Con dos dientes menos y con una madurez que me sorprende por momentos te has convertido en una niña mayor, pero en absoluto has perdido tu dulzura.
Sigues siendo la niña cariñosa, siempre mi bebé, como tú misma dices. Pegada a mamá y siempre dispuesta con tu mochila de abrazos y risas.
Hace unos días lloramos juntas, nos abrazamos y nos emocionamos como dos adultas al ver ese montaje que hice con algunas de tus fotos. Seis años resumidos en unos breves minutos y dos canciones. A partir de ahora mismo, tus canciones.

Te quiero Irene. Feliz cumpleaños.







domingo, febrero 02, 2014

Mi postura sobre el aborto: una decisión muy íntima

Hace mucho tiempo que quería escribir esta entrada, pero no encontraba las palabras adecuadas. Posiblemente me haya dejado bastantes cosas en el tintero, pero creo que recoge lo más importante de mi punto de vista sobre el aborto. 



Soy mujer, soy madre. Y lo fui, ya lo he contado algunas veces convencida, preparada, deseosa. He vivido en primera persona la lucha que supone desear un embarazo, el fracaso mes a mes, la tristeza y la no resignación.
Y tal vez por eso, porque sé de qué forma se puede desear la maternidad, con un ímpetu animal, irracional, puedo intentar hacer el ejercicio de ponerme en el lado contrario. En el de un embarazo inoportuno, no deseado, no admitido, no interiorizado. Y no me cuesta imaginar que pueda llegar a ser un infierno.
Pero en cualquier caso, no me corresponde. No soy yo, ni nadie, más que la persona que está en la situación quien tiene que hacer su reflexión, su camino, tomar sus decisiones. Al fin y al cabo es su cuerpo y no otro el que alberga el embrión, y es su cuerpo el imprescindible, el necesario para que se desarrolle y llegue a término.
Un embarazo no son unas vacaciones. Un embarazo es una parte crucial de tu vida, mucho más que cuarenta semanas. Es una etapa que, para bien o para mal, siempre deja huella. Y es que no somos meras portadoras, cubículos, incubadoras. Madre y embrión son una sola cosa durante el tiempo que dura la gestación. Es el cuerpo de la mujer el que nutre, el que hace viable la vida. Sin ella, nada es posible. Y nunca debería ser en contra de ella.
Obligar a una mujer a gestar es apropiarse de su cuerpo. No hay más. Decidir sobre algo tan delicado como el uso que le va a dar a lo más íntimo y propio es cosificarla, dejarla en segundo plano, ignorarla, suponer que no tiene criterio, ni sabe lo que es mejor o peor para su vida.
Uno puede tener una opinión, pensar yo lo haría así o de otra manera. Y aun así es especular, porque nadie lo sabe hasta que no se ve en la situación. Pero aun teniéndolo muy claro, aun sabiendo a ojos cerrados que una jamás abortaría, ¿qué derecho tiene nadie de imponer su decisión, su criterio, o sus principios morales a nadie?
¿Tanto miedo tenemos a las decisiones ajenas? Bien, eduquemos. Eduquemos en el uso de medios anticonceptivos, y ya no solo por el embarazo, sino por el VPH, por ejemplo, y otras muchas enfermedades de transmisión sexual.
¿Seguimos estando incómodos? Demos medios. Ayudas económicas para madres solteras, para dependientes, trabajemos por la conciliación laboral de verdad… perfilemos una sociedad donde los hijos tengan un protagonismo y no sean una circunstancia, a veces incluso incómoda.
Y por último, con medios, con educación, con opciones... respetemos las decisiones ajenas. Su derecho a tener miedo, inseguridad, incluso el derecho a la segunda oportunidad.

Y confiemos en la capacidad del ser humano para tomar esas decisiones, adecuadas a sus circunstancias, que ellos y nadie más conocen.

No es cuestión de trivializar el asunto. Abortar es (debe ser) una decisión muy dura. Comenzando porque implica ir en contra de los sentimientos que tu propio cuerpo, con su torrente de hormonas en ebullición, te están provocando. Pero por eso mismo nadie, salvo quien lo está viviendo en primera persona, debería tener la última palabra. Se puede ayudar, aconsejar, informar... pero el derecho a tomar la última decisión, siempre debería ser para la protagonista.
Es cierto que hay algunas personas que consideran que el embrión, desde el momento de ser concebido es un ser humano. Pero no deja de ser una cuestión de fe, una opinión, una valoración subjetiva.
Porque lo único cierto es que sí, un embrión es un ser vivo. Como cada una de las células de nuestro cuerpo. Pero dista mucho de poder ser considerado un ser humano.
No intentaré convencer a nadie, porque no tengo ni el conocimiento ni los recursos para hacerlo. Pero sí me gustaría, al menos introducir algunas dudas, cuestiones que nos puedan hacer reflexionar sobre lo que, para algunos, es la verdad absoluta.
Dicen aquellos que defienden la vida desde el minuto cero, que el embrión es un ser con un ADN único que lo convierte en un individuo distinto de su madre, y por tanto a partir de ahí llegan a la conclusión de que se le debe considerar un ser humano.
¿Deberíamos considerar desde ese punto de vista que dos gemelos idénticos, son una sola persona? Obviamente no.
Bien, admitimos que una combinación de ADN puede dar lugar a más de un individuo pero entonces, imaginemos el caso de unos gemelos siameses en los cuales uno de los dos no llega a desarrollarse, y se realiza una intervención quirúrgica para separarlos sabiendo que tan solo uno mantendrá la vida ¿se está cometiendo un asesinato?

Si una persona desarrolla un tumor con una mutación de su ADN ¿estamos abortando una vida si se lo extirpamos?
Y por último, una persona clínicamente muerta (con muerte cerebral) pero que mantiene sus órganos en funcionamiento de manera artificial ¿es un ser vivo? ¿es un ser humano?

No pretendo hacer demagogia, ni plantear debates que se nos escapan al común de los mortales. Simplemente, quiero hacer ver que las cosas nunca son blancas o negras. Que todo es cuestionable y que los límites de la vida no se basan en la presencia de un corazón latiendo o en la combinación genética en particular. Hay algo más.
Y más allá de eso, tampoco debe olvidarsenos, que más que defender la vida por la vida, hay que comenzar a defender la dignidad, la vida en unas condiciones mínimas. Con unas necesidades básicas satisfechas. Y ahí sí que hay mucho camino para legislar.

jueves, enero 23, 2014

Relatos en Cadena (Pero esta vez, ella lloró)

HERMANOS



Pero esta vez, ella lloró. Y yo, asustado, aprendí que ni el mejor de los chupetes compensaba aquel escándalo.


Y que a partir de aquel día, el poder lo tenía ella.

miércoles, enero 15, 2014

Relatos en cadena (y así, tontamente, acabe pegándome un tiro)

-Y así, tontamente, acabe pegándome un tiro.
Justo entonces levanto la cabeza del portátil y veo a mi hijo frente a mí, esperando alguna reacción por mi parte. No sé cómo decirle que no sé de qué está hablando, que toda mi atención estaba volcada en aquella absurda hoja de cálculo.
Nos miramos sin pestañear. Abro la boca, pero no consigo construir ninguna frase coherente.

Y entonces él rompe a reír y yo a llorar, como dos auténticos locos. Y yo quiero abrazarle, pero él ya tiene catorce años y conoce todos los caminos para esquivar mis muestras de cariño.

viernes, enero 03, 2014

Relatos en cadena (la mujer que iba en el coche a mi lado)

La mujer silenciosa


La mujer que iba en el coche a mi lado miraba la luna por la ventanilla. El taxista la había recogido unos minutos antes, empapada de lluvia. Me había mirado a través del retrovisor, yo había accedido con un movimiento de cabeza, y ella había ocupado su asiento con una delicadeza extrema.
Yo la miraba absorto. Ella guardaba silencio.
Llegamos a mi destino mucho antes de lo que yo hubiera deseado. Todavía apuré unos minutos buscando las monedas entre las costuras de mi bolsillo. La mujer continuaba mirando la luna.
-Adiós –pronuncié mientras abría la portezuela.

Justo entonces, desapareció.

miércoles, enero 01, 2014

Para Irene: El lago de los cisnes

Sí, ya sé que lo normal es empezar el año así


Pero la primera entrada del año se la quiero dedicar a Irene, y a su sensibilidad musical que tan orgullosa pone a sus padres.
Hace unos meses, mientras escuchaba música en youtube, se acercó y me pidió que le pusiera "El lago de los cisnes de Tchaikovsky". Sí, así, con todas las letras. Como os podéis imaginar en un primer momento me quedé un poco descolocada. Y su padre y yo nos miramos intentando dilucidar si habíamos escuchado lo que habíamos escuchado, o había sido una alucinación acústica.

-¿Os la han puesto en clase de música? -le pregunté.
-No, nos la ponen en el cole.

Ahí tengo que reconocer que el nuevo maestro de Irene ganó muchos puntos en mi escala de madre, y más aún cuando descubrí que aquello no se quedaba en algo anecdótico, sino que Irene era capaz de reconocer la melodía incluso semanas después.
Hoy hemos vuelto a escucharla, porque le encanta, y nos ha contado que su maestro la pone en clase cada mañana a la hora del bocadillo, justo antes de ir al recreo.


Que me haya pedido un tutú y que hoy se empeñase en que quería bailar en Viena el Concierto de Año Nuevo, supongo que son efectos colaterales con los que hay que lidiar. No sé como se compatibiliza el ballet clásico con las jotas manchegas, pero si sigue insistiendo, habrá que plantearse si le cabe alguna extraescolar más.


El caso es que me hace muchísima ilusión que tenga esa curiosidad por la música, y que sepa reconocer y disfrutar de piezas tan bonitas como esa. Que me pregunte si Daniel Baremboim, batuta en ristre, es Beethoven, hace que mis ganas de comermela a besos se disparen todavía más.

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