sábado, enero 30, 2016

Poesía en proceso: En equilibrio

Del primer soplido, las primeras gotas de agua
De cada grieta, de cada arruga, de cada roca, con tintineo de fuente,
rubato y andante, empapando los surcos y la arcilla,
el manantial del tiempo fluye como fluyen los astros
en equilibrio

(Y mientras trabajo, hoy suena Clara Wieck/Schumann)


sábado, enero 16, 2016

Música para un sábado cualquiera

Podría pasar horas escuchando a Bejun Metha interpretando a Haendel. Todo un descubrimiento para mí en el que procuraré bucear a partir de ahora


viernes, enero 15, 2016

De madres, "Carolinas" y crianzas con apego


Si eres madre, probablemente ya tendrás asumido que vas a estar permanentemente en el punto de mira. Que todo el mundo opinará sobre tus decisiones, y todo tu entorno sabrá constantemente lo que tienes que hacer en cada situación mucho mejor que tú.
Si además, eres una de esas madres temerarias que decidieron seguir sus instintos más íntimos y criar de esa manera que se conoce como con apego, sabrás además que tendrás que pasarte la vida dando explicaciones, excusando tus decisiones y que vas a tener que leer mucho, porque no, no te lo van a poner nada fácil.
También sabes,que esa trampa que llaman conciliación, es un perverso malabarismo. Que los puentes para compatibilizar las distintas facetas de tu vida están construidos sobre unos cimientos más bien frágiles. Y no, no serán precisamente las mujeres quienes vayan a solidarizarse con tu causa.
Pero eres fuerte, has leído, has reforzado tus decisiones lo suficiente como para ser coherente con ellas sin miedo al qué dirán.
Y además, eres consciente de que eres visible, y quieres lanzar mensajes que ayuden a otros padres y madres en su lucha diaria.
Mensajes como que los hijos forman parte de la vida: de tu vida. Que no hay por qué esconderlos. Que los adultos tienen que aprender a convivir con los demás, y a veces, eso también pasa por compartir espacios. Porque el mundo no es suyo por mucho que se hayan apropiado de él.
Y era evidente que habría un linchamiento público. Pero eso ya lo sabías. No sólo porque perteneces al partido que perteneces. Sino porque eres madre y claro, todo el mundo sabe mucho mejor que tú como debes criar a tus propios hijos.




miércoles, enero 06, 2016

Los Impostores

Ayer, como viene siendo costumbre, fuimos a ver la cabalgata de reyes de mi ciudad. En los dos últimos años además, se da la circunstancia de que la rondalla a la que pertenezco es una de las encargadas de amenizar la espera cantando villancicos, así que razón de más para hacer ese rato un poco más festivo.
La tarde se presentaba lluviosa, y algo más fría de lo que cabía esperar en este invierno tan light que llevamos, pero a pesar de todo aguantamos el literal chaparrón, cantamos algún villancico en los soportales del Ayuntamiento y disfrutamos del desfile y del discurso de los reyes magos con toda la ilusión que cabe en un cinco de enero.
Al volver a casa, mientras comíamos el roscón con chocolate caliente, veíamos en televisión la retransmisión de la cabalgata de Madrid. Allí, los reyes magos acababan de llegar y Baltasar nos sorprendía con una interpretación musical de su país de origen.
Este ha sido el año de las mil preguntas, así que mucho me temo que estemos apurando los últimos cartuchos de inocencia que nos quedan. Pero las ganas de creer se sobreponen a todo y parece que todavía mantenemos la ilusión a niveles de máximos.
Ya hace unos días, Irene nos preguntó por qué había tantos padres comprando regalos en los centros comerciales. Confieso que esa fue la pregunta que más difícil se me hizo contestar. A punto estuve de tirar la toalla y decir, está bien, hasta aquí llegó la farsa, pero al final me pudo mi propia ilusión en la magia y le quité importancia al tema. Ya sabes, siempre hay niños que cumplen años y hay gente que en Navidad se hace regalos.
La pregunta de ayer, sin embargo, me pareció tan obvia, tan natural, que ni siquiera creí que pudiese hacer que se tambalease ningún cimiento:
- Mamá ¿cuáles son los reyes magos de verdad? Porque estos no son los mismos que hemos visto aquí. Pero ¿cuáles son los de verdad? ¿Los de la tele?
- Ninguno. Los reyes magos de verdad son mágicos y nadie los puede ver. Los que aparecen en las cabalgatas de cada pueblo, los que llevas viendo en los centros comerciales durante todo el mes, los que fueron al colegio antes de las vacaciones... no son los reyes magos auténticos. Son emisarios que mandan para que los niños lo pasen bien y hagamos fiestas divertidas en las calles.
- Entonces ¿son todos unos impostores?
- Son actores. Como Ana y Elsa, o Mowgli
Ni una palabra más. Eso sí, muchos nervios. Muchos más de los que había tenido ningún año. Le costó dormirse una eternidad y tenía el estómago tan encogido que por momentos pensé que podía estar enferma.
Confieso que a mí también me costó quedarme dormida.
Me acordé de mí misma, cuando tenía su edad y comenzaron los primeros rumores en el colegio. Yo quería creer a toda costa lo que la lógica me decía que no era posible. Cuando me contaron "la verdad" la decepción fue mayúscula. Sin duda no estaba preparada para que el castillo se desmoronase y lloré, lloré bastante.
Aun así, aquel año durante la noche de reyes decidí que iba a seguir creyendo en ellos a pesar de todo. A pesar de lo objetivo, de lo palpable. Iba a seguir creyendo porque la magia tal vez no consista en regalos materiales, sino en otras cosas. Y ahí sigo. Agradecida a mis padres por esa maravillosa representación colectiva. Por alimentar la ilusión. Por construir mi imaginación a base de cuentos, de caminar al filo de lo irreal y de creer en los sueños.
Ya se encarga la vida de sacudirnos de vez en cuando.

Noche de Reyes,
en casa del vecino
ecos de pasos.

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